La sociedad moderna se ha caracterizado por un sincretismo muy “amigable” y tolerante, por una confusión en cuanto a la Verdad absoluta que se encuentra en la Palabra de Dios; y, como consecuencia de ello, por un error al considerarnos cristianos por defecto, por herencia, por asociacion o por cualquier otro metodo que no sea el del arrepentimiento y la fe en el Señor Jesucristo y su sacrificio en la cruz.

Es muy común ahora encontrar muchas personas hablando de Dios, utilizando incluso un lenguaje cristiano, sin embargo viviendo de una manera completamente contraria a lo que enseñan las Escrituras como la voluntad revelada y explicita de Dios para con el hombre. ¿A que se debe esto? ¿Es que el Señor ahora ha rebajado sus normas morales o su estándar de vida? No, el estándar de Dios sigue siendo la perfección (“Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” – Mateo 5: 48). Dios sigue siendo Santo, Santo, Santo y como tal, cualquier comportamiento contrario a su voluntad es pecado y tiene como castigo la muerte, la eterna separación de Dios.

Entonces, ¿que ha pasado? ¿Porque ahora se habla tanto de Dios, se le menciona tanto y en apariencia hay tanta gente que “conoce a Dios”; sin embargo siguen viviendo en fornicación (relaciones sexuales antes del matrimonio), adulterio (relaciones sexuales fuera del matrimonio), borracheras, orgías, vidas desordenadas, adicciones, desobediencia y rebeldía contra los padres y demás cosas que son evidentemente contrarias a la enseñanzas de Jesús, los apóstoles y a toda la Escritura? ¿Porque ahora reclamamos “tolerancia” y solemnemente declaramos que hay muchas maneras de conocer a Dios y muchos modos de creer en El? Muchos dicen creer en Dios y seguirle “a su manera”; pero, ¿esto es así? ¿Es lo que enseña la Escritura? ¿Es aprobado por Dios?

Pues categóricamente no mis estimados amigos. No es lo que enseña la Escritura. El Señor Jesus dijo claramente que hay un solo camino, el angosto, el cual lleva a la salvacion y que ese camino era el mismo: Nadie puede llegar a Dios a no ser a traves de Jesucristo, El es el unico mediador entre Dios y los hombres. En nadie mas hay salvacion.

porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan (Mateo 7: 14)

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14: 6)

Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre (1 Timoteo 2: 5)

Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos        (Hechos 4: 11-12)

No existe confusión en este tema, no puede haberla. Jesus reclamo para si la adoracion debida a Dios porque El es Dios, y como tal, le debemos obediencia suprema. Nadie que diga seguir a Jesús, puede seguir viviendo permanentemente en el pecado sin interesarle nada mas (1 Juan 2: 6). No existe un discipulo a medias, existe un proceso de obediencia y aprendizaje del discipulo; pero todo parte de la disposicion del corazon a obedecerle y seguirle.

Nuestro problema es que no queremos recibir el mensaje del evangelio por la fe, sin obras (Efesios 2: 8-9). En la dureza de nuestro corazón, el hombre siempre quiere hacer “algo” para ganarse el favor de Dios. Queremos “añadir” a Cristo cosas, teorías, doctrinas nuevas, enseñanzas que suenan muy bonitas y hasta inteligentes pero que no son bíblicas, todo lo contrario, nos alejan de la sincera devoción a Cristo. Queremos pensar que Dios solo es un viejito sonriente que ama a todos y que no se interesa realmente por la vida en el mundo; pero eso no es cierto. Queremos ser los dueños y arquitectos de nuestro propio destino, siguiendo principios, reglas y leyes universales; y con el poder de nuestra mente y carácter, positivismo, “vibras” o como quiera llamarsele, alcanzar nuestro “maximo potencial”, “ser la mejor version de nosotros mismos”, “nuestro destino”. Y todo eso suena interesante, retador, desafiante; pero no es biblico, no es algo que Cristo ni los apostoles enseñó, por tanto no viene de Dios.

El apostol Pablo se enfrentó a estos problemas tambien en su tiempo y nos dejo estas palabras:

Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.
(Colosenses  2: 18-19)

Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora. Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería, queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman.
(1Timoteo 1: 3-7)

La situación que vivía la iglesia en Colosas como en Efeso era un poco diferentes: una luchaba contra el gnosticismo judaico y la otra contra los falsos maestros que arrastraban discípulos con sus palabrerías (Hechos 20: 28-30). Sin embargo, el mensaje de Pablo es el mismo y aplica en este caso: No hay que añadir nada a la fe sincera en Cristo. El cristianismo bíblico, verdadero y que transforma vidas, esta basado en la roca inconmovible de la obra de Cristo en la cruz del calvario, sufriendo la muerte por el castigo de nuestros pecados, para darnos la posibilidad de ser perdonados por Dios, para que reciban vida eterna todos aquellos que responden a este llamado de Dios con arrepentimiento de pecados y fe. El que así ha creído, es una nueva criatura (2 Corintios 5: 17) y ahora vive para su Señor, basando su vida en la Palabra de Dios, no en la de hombres. El centro de la vida de un cristiano es Cristo, por eso Pablo menciona que debemos estar “asidos de la Cabeza” quien es Cristo.

Entonces, ¿porque hacemos un arroz con mango de nuestras creencias?

Porque hablamos de Dios, pero no sabemos lo que hablamos ni entendemos las implicancias de ello. Estamos viviendo un sincretismo religioso, una mezcla de creencias donde la fe en Cristo es “una” mas de muchas cosas que uno hace para acercarse a Dios. Esto no salva, no es biblico y quien tal hace, va rumbo a la condenacion eterna en el infierno.

Volvamos la mirada a nuestro Unico y Suficiente Salvador: el Señor Jesucristo. Solo El es Salvador. No hay otro.

Amen!