¿Cuál es el propósito del desánimo? ¿No dice la Escritura que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28)? Esto claramente involucra todas las cosas, incluido el desánimo. Sin embargo, este es uno de los gigantes contra los que tenemos que luchar en nuestra vida cristiana. El desánimo nos paraliza, nos roba el gozo de la salvación y nos centra en una postura sumamente egoísta, al considerar solo nuestros problemas como los mayores, olvidándonos de los demás, y sobretodo, olvidándonos del poder, carácter y amor de Dios, establecidos y proclamados por su Palabra.

El desanimo, uno de los mayores enemigos de nuestra alma

Quiero hoy recorrer uno de los pasajes mas oscuros de la vida de David, una etapa de profunda depresión y desánimo que tuvo que enfrentar; para poder ver como Dios obra en su vida “a pesar de” y como cumple sus propósitos y se glorifica.

1. El desánimo de David y su efecto en los demás

Dijo luego David en su corazón: Al fin seré muerto algún día por la mano de Saúl; nada, por tanto, me será mejor que fugarme a la tierra de los filisteos, para que Saúl no se ocupe de mí, y no me ande buscando más por todo el territorio de Israel; y así escaparé de su mano. Se levantó, pues, David, y con los seiscientos hombres que tenía consigo se pasó a Aquis hijo de Maoc, rey de Gat”  (1 Samuel 27: 1-2)

La determinación de un corazón desanimado se expresa en fatalismo e incredulidad: “Al fin seré muerto algún día”. Notemos que David no lo habló, lo dijo “en su corazón”: Por fuera seguía siendo el gran David, el que mató a sus diez miles; pero por dentro estaba rendido, cansado y agotado. La decisión la tomó en su corazón, luego la expresó. Lo que hay en nuestro corazón determina nuestras acciones.

Una vez decidido en su corazón, pone manos a la obra: decide escapar a tierra de los filisteos para no caer en manos de Saúl. Se llevó a 600 hombres con el en su desánimo; además de ellos, a sus familias enteras. La mala actitud y el desánimo siempre se extienden más allá de nosotros. David en su desánimo cometió los siguientes errores:

  • Abrazó en su corazón el desánimo (Hebreos 3:12)
  • Determinó un futuro pesimista (Salmos 31:15)
  • No enfrentó sus problemas, sino buscó escapar de ellos (Jeremías 12:5)
  • No fue a buscar a Dios en su angustia (Salmos 34:6)
  • Acudió a paganos incrédulos (2 Corintios 6:14)
  • Se olvidó del destino que Dios tenía para el (Jeremías 29:11)
  • Buscó auxilio en sus propias fuerzas (Jeremías 17:5)

2. Viviendo en la tierra del desánimo

“Fue el número de los días que David habitó en la tierra de los filisteos, un año y cuatro meses  (1 Samuel 27:7)

“Y decía Aquis: ¿Dónde habéis merodeado hoy? Y David decía: En el Neguev de Judá, y el Neguev de Jerameel, o en el Neguev de los ceneos.
Ni hombre ni mujer dejaba David con vida para que viniesen a Gat; diciendo: No sea que den aviso de nosotros y digan: Esto hizo David. Y esta fue su costumbre todo el tiempo que moró en la tierra de los filisteos. Y Aquis creía a David, y decía: El se ha hecho abominable a su pueblo de Israel, y será siempre mi siervo
  (1 Samuel 27:10-12)

“Aconteció en aquellos días, que los filisteos reunieron sus fuerzas para pelear contra Israel. Y dijo Aquis a David: Ten entendido que has de salir conmigo a campaña, tú y tus hombres. Y David respondió a Aquis: Muy bien, tú sabrás lo que hará tu siervo. Y Aquis dijo a David: Por tanto, yo te constituiré guarda de mi persona durante toda mi vida     (1 Samuel 28:1-2)

David habitó en tierra de los filisteos 1 año y 4 meses; o sea 16 meses, 480 días en tierra de paganos. El seguía combatiendo a sus enemigos; pero lo hacia como un mercenario, viviendo para si y en forma incorrecta. No sólo se trata de hacer las cosas, sino de hacerlas bien. Vivía a “salto de mata”, con la presión de ser hallado en cualquier momento o que lo acusen por lo que hacia realmente a escondidas. A pesar de ello, fue formando una reputación ante Aquis (un verdadero creyente podrá estar desanimado; pero jamás se volverá al mundo de corazón: considerar el ejemplo de Pedro queriendo volver a pescar). Esta reputación le causó un problema: debía salir a pelear contra su propio pueblo. El cristianismo y el mundo siempre estarán en tensión.

Solo podemos salir del desanimo con la ayuda de Dios

Aquis tenía sus propios planes para David, los cuales de hecho estaban en franca oposición a los planes de Dios para David; entonces vemos a David no sirviendo a Dios sino a un hombre. Esto nos muestra algunas características del desanimo:

  • Pasividad
  • Desobediencia
  • Presión, angustia
  • Compromiso con el mundo
  • Esclavitud e inutilidad para con Dios

3. El desánimo y las pruebas en las manos de Dios

“Cuando David y sus hombres vinieron a Siclag al tercer día, los de Amalec habían invadido el Neguev y a Siclag, y habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego.
Y se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino.
Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos. Entonces David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar.
Las dos mujeres de David, Ahinoam jezreelita y Abigail la que fue mujer de Nabal el de Carmel, también eran cautivas. Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios
(1 Samuel 30:1-6)

De manera providencial, los príncipes filisteos desechan a David. Ahora no estaba con los judíos, tampoco con los filisteos. Es despedido por Aquis en paz a su tierra. Nótese la influencia que tuvo en el príncipe filisteo “Vive Jehová”. Puedes estar desanimado, pero jamás blasfemaras de Dios.

Ahora vemos que Dios tenía otro plan para David: A su regreso, los eternos enemigos de Israel, los amalecitas, habían invadido su tierra y se habían llevado mujeres, niños y posesiones. Su ciudad quemada, sus mujeres e hijos cautivos eran el reflejo de su misma persona, sus sueños quemados y su destino cautivo. ¡Era tiempo de volver al camino!

Lloraron tanto que no tenían fuerzas; en pleno quebranto y bancarrota espiritual, angustiado y en peligro de muerte, ahora por su propia gente, aquellos que el mismo había formado y rescatado de la cueva de Adulam, David se fortaleció en Jehová su Dios. Eso implicaba: (1) arrepentirse, (2) mirar a Dios como Salvador y (3) confiar en su poder, obedeciéndole y abandonándose en El. Esta actitud de David es el punto de quiebre en la vida espiritual: o te vuelves más y más frio, lo cual demuestra que nunca conociste realmente al Señor; o usas la crisis como la pista despegue para retomar fuerzas en el Señor.

4. Dios se mueve en medio de nuestras imperfecciones

“Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos”                (1 Samuel 30:8)

“Y los hirió David desde aquella mañana hasta la tarde del día siguiente; y no escapó de ellos ninguno, sino cuatrocientos jóvenes que montaron sobre los camellos y huyeron.
Y libró David todo lo que los amalecitas habían tomado, y asimismo libertó David a sus dos mujeres.
Y no les faltó cosa alguna, chica ni grande, así de hijos como de hijas, del robo, y de todas las cosas que les habían tomado; todo lo recuperó David”
(1 Samuel 30:17-19)

Los filisteos, pues, pelearon contra Israel, y los de Israel huyeron delante de los filisteos, y cayeron muertos en el monte de Gilboa. 
Y siguiendo los filisteos a Saúl y a sus hijos, mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl. (1 Samuel 31:1-2)

Vemos a David consultando nuevamente a Jehová. Enviado por el Señor hirió a sus enemigos y libró todas sus posesiones. La esencia de la restauración: (1) hiere a los enemigos de nuestra alma, (2) nos libra de la esclavitud; y (3) recuperamos lo que habíamos perdido.

Mientras David peleaba su propia batalla, Dios entregaba a Saúl y a sus hijos a la muerte frente a los filisteos. Luego de esto, los de Judá llamaron a David para que sea rey sobre ellos. Reino sobre Judá 7 años y seis meses antes de reinar sobre todo Israel, todo bajo la dirección de Dios. Dios cumple sus propósitos: David tenia que ser rey, no porque él era bueno,sino porque Dios lo había escogido

No dejemos de correr la carrera de la fe

¿Qué hubiera pasado si David se quedaba viviendo en tierra de los filisteos? ¿Si nunca decidía fortalecerse en el Señor? ¿Si con la crisis se derrumbaba y se olvidaba de todo? El propósito del desanimo es el de glorificar a Dios aún en medio de nuestras imperfecciones, no por causa de nosotros, sino por causa de Dios Todopoderoso quien realiza todas las cosas de acuerdo a su perfecta y soberana voluntad. El destino que Dios tiene alcanzado para nosotros debe alcanzarse por etapas, poco a poco, mientras el Señor nos va llevando y formando en todos los aspectos de nuestra vida y carácter.

En medio del desánimo tengamos en cuenta el ejemplo de David y procuremos mantenernos fieles al Señor, esperando en El, contentos con lo que tenemos y vivimos porque Dios tiene el control de todo.

 

Amen!

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