En tiempos donde la paternidad se ha reducido a la simple provisión económica, y en donde la infidelidad, la ausencia en el hogar, el abandono, la pasividad, la violencia domestica, la falta de respeto y la supuesta "libertad masculina"; la verdad sobre la autentica hombría y paternidad resuena desde las Escrituras a un mundo que ha olvidado que el amor mas importante no es el de la madre a un hijo sino el de un padre hacia su hijo.

Dios mismo se nos revela a la humanidad como Padre, el Padre Celestial que sabe lo que necesitamos antes que lo pidamos, el cual esta atento a nuestro clamor, quien nos sabe dar buenas cosas y quien nos ama con amor eterno. Tal amor no excluye su justicia y santa ira contra el pecado. Nos ama, pero no dejara sin castigo al culpable.

Feliz a todos los padres!

En el ejemplo del patriarca Abraham con su amado hijo Isaac vemos el amor de un padre, tan fuerte y abnegado que nos señala hacia el amor del Padre Celestial. Abraham estuvo dispuesto a sacrificar su hijo por obediencia a Dios, mas el Señor detuvo su mano y proveyó un cordero. Muchos años después el Padre Celestial no detuvo su mano sino que sacrifico a su propio Hijo, el Señor Jesús, por amor a la humanidad, satisfaciendo su justicia y señalándonos el camino hacia el Padre.

En este día especial recordemos que un padre va mas allá que la paternidad biológica. Dicen que no es padre quien engendra, sino quien cría; pero no es cierto: padre es quien engendra, quien además tiene la responsabilidad delante de Dios de criar. Involucra sacrificio, amor, entrega, disciplina, responsabilidad. Pienso que es una de las mejores maneras de entender el amor de Dios. Al ser padres, podemos entender mejor el corazón de Dios, nuestro Padre perfecto que esta en los cielos.

Muchas bendiciones a todos los padres en este día y que el Señor nos ayude a entender tal responsabilidad y la cumplamos en el temor de Dios. Nuestros hijos, nuestras familias, nuestra sociedad depende de que entendamos el llamado sublime de ser padres, el cual solo lo podremos entender y aplicar al volvernos a las Sagradas Escrituras.

"Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?
Camina en su integridad el justo; sus hijos son dichosos después de él
" (Proverbios 20: 6-7)