En esta sesión, meditaremos en cuales son las causas de fondo que impiden que matrimonios puedan caminar de común acuerdo, en una sola carne.

La Escritura nos declara que el ser humano es pecador e inclinado al pecado aun cuando somos creyentes. Si no entendemos esto además de las diferencias entre hombre y mujer será muy difícil que podamos lograr la intimidad que Dios diseñó para el matrimonio. Gracias a Dios la Biblia nos da ejemplos como Priscila y Aquila y los apóstoles, quienes sirvieron al Señor con sus cónyuges. Si es posible tener un matrimonio de bendición para los demás, cuando entendemos que el principal propósito del matrimonio es traer la gloria a Dios por medio de amar a un pecador como nosotros, con el cual nos hemos comprometido en santo matrimonio.

Les dejo este video con la esperanza y oración que sea de edificación, desafío y aliento para nuestras vidas.

Amen!