¿Cómo resolver conflictos de pareja?

En esta primera parte examinaremos los principales conflictos que puede experimentar una pareja que recién se está formando o una que tiene ya algún tiempo de formada, con el fin de identificar aquellos errores que se comenten al inicio o durante la relación y que provocan rupturas, infidelidades, etc. La mayoría de las relaciones no duraran los 3 meses y si llegan al matrimonio, más de la mitad de esos matrimonios terminaran en divorcio y un porcentaje más alto sufrirá de diversas crisis durante su existencia, incluido la infidelidad y otros problemas. Es necesario estar preparados si no queremos ser parte de esas tristes estadísticas.

¿Cuáles son los principales conflictos de pareja?

Según las encuestas realizadas a diversas parejas jóvenes, de diferentes edades y trasfondo socio-cultural, los principales conflictos que una pareja experimenta cuando recién empieza una relación son:

  • No tomar en cuenta las grandes diferencias: si una persona tiene metas, sueños y una visión de la vida muy diferente de su enamorado(a), novio(a) y/o esposo(a) eso es crisis segura. No pueden andar dos juntos si no estuvieran de acuerdo y no apuntar al mismo blanco diluye la fuerza de la relación, desgasta y termina destruyendo el amor. Uno de los dos terminara cediendo contra su voluntad y sucederá que habrá disconformidad, criticas, quejas, etc.
  • No tomar en cuenta las pequeñas diferencias: No solo las diferencias de visión, metas, planes y sueños son probables causantes de crisis, sino que cosas tan simples como hábitos alimenticios, disciplina, pequeñas costumbres con las que hemos sido criados en casa pueden ser pequeñas fisuras que de no entenderse y tratarse pueden derrumbar un gran edificio. El verdadero amor cubre multitud de faltas; pero cuando no tenemos claro esto, siempre estaremos en una posición crítica ante nuestra pareja, quejándonos y señalando sus manías, sus hábitos y eso terminará derrumbando la relación.
  • Dar más prioridad al contacto físico: Cuando en la relación de pareja damos más prioridad a los besos, abrazos y aun al contacto sexual antes del tiempo debido, hemos roto una barrera invisible pero muy importante: hemos dejado de lado la objetividad y el raciocinio para dar lugar a la pasión, al impulso y al placer que provoca estar con la persona amada pero sin tomar en cuenta detalles aún más importantes. La mayoría de las relaciones donde hay contacto físico y sexual antes del matrimonio terminaran en separación o infidelidad. No podemos andar jugando con fuego sin quemarnos, y si no pudimos controlarnos ahora antes de casados, ¿qué nos garantiza que lo haremos luego?
  • Poner la vida sexual por encima del compromiso: El matrimonio es el acto donde un hombre y una mujer se comprometen delante de Dios y sus familiares a amarse y respetarse hasta la muerte; y el sello de ese pacto es la primera relación sexual y las subsiguientes son el recordatorio de ese pacto íntimo y privado entre hombre y mujer; pero cuando usamos y abusamos de nuestra sexualidad antes de haber confirmado ese pacto de amor lo único que estamos buscando es nuestra satisfacción personal, a costa de la otra persona, y eso no es amor, es lujuria.
  • La falta de comunicación: Una relación tiene un aspecto romántico que a todos nos agrada, pero esa no puede ser la base de una relación. Hay aspectos más importantes como la amistad, la comunicación, el respeto que no pueden obviarse. Tenemos que hablar la verdad los unos a los otros y la mentira o el silencio también es una forma de abuso. Dios nos ha dado el lenguaje para expresarnos y darnos a conocer, pero si no lo hacemos, ¿Cómo puedo pensar en tener una vida en común con alguien con quien no puedo conversar de todos los temas?
  • La comunicación negativa: Los chismes, la murmuración, las quejas ante otras personas y el asumir cosas en vez de conversar son consideradas como comunicación negativa. En vez de fortalecer la relación, la resquebrajan. Las palabras honestas y sinceras son las que necesitamos para realmente darnos a conocer y el amor puede florecer cuando hay sinceridad y no mentiras.
  • No entender las distintas etapas del amor: El amor pasa por diversas etapas de maduración. Empieza con una atracción, luego se va profundizando, tiene un componente romántico, uno apasionado, también uno de amistad y compañerismo. Es afecto, cariño, respeto, pasión, amor, romance y va madurando conforme pasa el tiempo. Pensar que siempre nos vamos a querer de la misma forma es un error que provoca que nos volvamos personas que siempre vamos en busca de “experiencias nuevas” cuando la etapa del romance ha pasado, pero que no somos capaces de comprender y vivir un amor maduro y estable.
  • Defectos de carácter en cada uno: Inseguridad, celos, volatilidad en los sentimientos y decisiones, falta de compromiso y un exacerbado apego a la pareja son marcas de defectos de carácter que tenemos en nuestro interior y que deben ser resueltas o de lo contrario nos causaran perjuicios a nosotros mismos y a nuestra pareja. Todas estas cosas vienen de nuestro corazón, no del interior, porque del corazón del hombre vienen lo que piensa, siente y decide. Así, que tenemos que desarrollar nuestro carácter si queremos tener relaciones sólidas que prosperen.
  • No respetar los límites entre la pareja y para con los demás: Mi enamorado(a) es eso y no más. Una pareja de amigos que están conociéndose no es lo mismo que una pareja de enamorados, y estos tienen límites distintos que una de novios y una de esposos. Hay que aprender cuales son nuestros límites para no deteriorar ni cansar nuestra relación. Asimismo, no debemos permitir que otras personas ajenas a la relación interfieran demasiado en ella. Debemos buscar consejo, asesoría, pero quienes toman la decisión sobre una relación son las dos personas involucradas y nadie más.
  • No ampliar el circulo: Centrarnos excesivamente en la pareja y no tener una vida propia, amistades propias y no permitir que la familia forme parte de la relación es también un problema que debemos identificar y conocer. Concentrarte excesivamente en tu pareja y dejar de lado su familia, sus amistades y las tuyas no te permite conocer aspectos en los que debes conocer también a tu pareja.

Identificar los frecuentes conflictos de pareja

¿Dónde está la raíz del problema?

Nuestro corazón es engañoso e inclinado al mal, solo Dios lo conoce verdaderamente. Cuando pensamos que es “la otra persona” siempre la del problema cometemos el error de ver la paja en el ojo ajeno antes de ver la viga en el propio. La raíz del problema está en nosotros mismos, en nuestra incapacidad para tomar buenas decisiones, en nuestro egoísmo, en nuestra impetuosidad, en nuestro descontrol sexual. Esas cosas van carcomiendo nuestra propia personalidad y carácter, al punto que somos saboteadores de nuestras propias relaciones. No conocemos el concepto verdadero del amor y solo seguimos un amor débil, de Hollywood, de película pero que no es real. Estamos engatusados con mitos y conceptos tan equivocados que no nos damos cuenta de que el problema realmente está en nuestro propio corazón.

Pensemos: ¿Para qué quieres estar con alguien? ¿Para satisfacerte emocionalmente? ¿Sexualmente? ¿Solo por qué te sientes solo? Muchas veces iniciamos una relación con motivaciones puramente egoístas. Sin embargo, el verdadero amor no busco lo suyo, sino lo del otro. No es codicioso ni hace mal al ser amado, sino que se entrega sin pedir nada a cambio.

Construyendo relaciones sanas

En esta segunda parte queremos compartir con ustedes algunos principios que nos pueden servir para el desarrollo personal y también para el desarrollo de relaciones sanas, duraderas y satisfactorias. Para ello, debemos empezar con nosotros mismos, reconociendo nuestras falencias, nuestros errores antes que salir corriendo a ver los errores de los demás.

Principios para el desarrollo personal

Muchos “expertos” hoy en día declaran que el problema de las personas es su auto estima, que sanando la auto estima es que podremos querernos mejor a nosotros mismos y por ende, podremos relacionarnos mejor con los demás. Pero esto no es cierto, el problema del hombre no es que se ame poco, el problema es que se ama demasiado, es egoísta y no conoce la naturaleza del verdadero amor. Debemos ir a la raíz del asunto para poder entender mejor a nosotros mismos y a las personas y poder saber cómo comportarnos y relacionarnos con ellas. Para ello queremos recurrir a

  • Preocúpate por tu vida espiritual: Si queremos entendernos a nosotros mismos debemos acudir a quien diseñó y creó al hombre: Dios. Nosotros no propagamos una religión, sino que anunciamos a todo hombre la verdad de la situación de la humanidad. Las Sagradas Escrituras proclaman que el corazón del hombre desde su niñez está inclinado a la maldad y todo pensamiento del hombre es de continuo al mal. Por eso estamos siempre más inclinados a hacer lo malo que lo bueno, porque no hay justo ni aun uno, no hay quien busque a Dios verdaderamente, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Por ello, todo hombre es pecador y está separado de Dios, distanciado de Él y condenado al tormento eterno. El hombre puede desesperarse por amar y ser amado, pero no le es posible hacerlo porque no conoce el verdadero amor. El verdadero amor esta en Dios, porque Dios es amor. Y porque Dios es amor, a pesar de que éramos enemigos y estábamos ajenos a Él, Él nos amó y entrego a su amado Hijo Jesucristo para que pagase el precio de la condenación por nuestros pecados. Cristo, en la cruz, sufrió el castigo que tú y yo merecíamos. El murió y resucito y ahora está en los cielos a la espera del tiempo en que vendrá por segunda vez a esta tierra. Mientras tanto, su evangelio es anunciado y Dios manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan y crean en el nombre de Jesucristo, le confiesen como Señor y Salvador y le pidan que les perdone de sus pecados y les de vida nueva. Es entonces cuando recién podemos entender el verdadero amor, cuando Dios mora en nuestro corazón, cuando le conocemos es que realmente podemos aprender a amar verdaderamente.
  • Preocúpate por tu madurez emocional: El segundo paso para desarrollarnos personalmente es madurar emocionalmente. Esto lo logramos poco a poco, cuando aprendemos a tener buenas relaciones en casa, con nuestros hermanos, con nuestros amigos, fortaleciendo los vínculos de amistad y conociendo a las personas, preocupándonos por ellas y pasando tiempo con ellas. Maduramos emocionalmente cuando aprendemos a valorar a las otras personas, cuando las aceptamos a pesar de sus errores y fallas y cuando aprendemos a amar no por un sentimiento meramente sino con el ejercicio de nuestra voluntad. Parte importante de la madurez emocional es el perdón y la restauración de las relaciones. Perdonar nos libera mientras que no perdonar nos esclaviza y ata al daño que otra persona nos hizo. Debemos perdonar como Dios nos perdonó a nosotros en Cristo Jesús. Debemos perdonar una y otra vez, porque el amor es perdonar, aceptar y restaurar la relación. Celos, inseguridad, dudas, indecisión y demás cosas deben ser erradicadas de nuestro corazón. Nuestra mente y corazón deben aprender a hallar paz en todo tiempo y estar dispuestas a amar y perdonar también en todo tiempo.
  • Preocúpate por tu crecimiento: Crecer intelectualmente, ahorrar, prepararnos para el futuro, tomar cursos de noviazgo, aprender a presupuestar nuestro dinero, crecer profesionalmente son parte de nuestro crecimiento y es necesario para poder desarrollarnos personalmente y tener algo que brindar a nuestras futuras familias. No es lo más importante pero es bueno considerarlo para poder tener una base sobre la cual construir un futuro matrimonio. Con los años no solo deben venir las arrugas y las canas, sino también la sabiduría y ella es la correcta aplicación del conocimiento a la vida diaria. La Biblia nos enseña que el respeto a Dios es el principio de la sabiduría. Somos sabios cuando prestamos atención a la Palabra de Dios, cuando le leemos y obedecemos. Entonces ella nos guardara del mal. El necio ve el mal acercarse y sigue de frente, pero el sabio, el entendido ve el mal y se aleja; pero para ello debemos estar entrenados en diferenciar lo bueno de lo malo y eso solo lo podemos hacer con la Palabra de Dios, el manual perfecto para nuestras vidas, que es lámpara a nuestros pies y es como una linterna que alumbra nuestro camino.

Principios para una relación sana

Una vez que hemos emprendido el camino del crecimiento personal, lo que nos queda es empezar a desarrollar las habilidades que nos permitirán relacionarnos mejor con las demás personas en una relación amorosa, pero que pueden ser aplicables a cualquier tipo de interrelación personal. Podemos ser muy hábiles y muy entendidos en ciencias o en algún arte o profesión, tenemos desarrolladas las “habilidades duras”, es decir competencias que nos permitirán afrontar algún problema en los estudios o en el trabajo. Sin embargo, lo que se requiere es el desarrollo de las llamadas “habilidades blandas”, cualidades no tanto del intelecto, sino de la personalidad y del carácter que nos permitirán afrontar relaciones satisfactoriamente. Algunas de las más importantes son:

  • Comunicación efectiva: La respuesta amable aplaca la ira, las palabras dichas por los sabios son como medicina a nuestro ser, pero la imprudencia, la falta de tino y criterio para hablar hacen heridas más dolorosas que las causadas por algún instrumento físico. Si queremos conocer a alguien debemos preguntar y si queremos darnos a conocer debemos hablar. Asimismo, los conflictos no se solucionan solos, sino requieren de comunicación, más comunicación y mucha comunicación.
  • Actitud conciliadora: Es mejor habitar en un desierto que en una misma casa con una mujer rencillosa. Una persona que siempre recurre a los insultos, a los pleitos y a los gritos para solucionar un problema no es una persona con la que se puede razonar. Para que una discusión prospere se requiere de dos personas, pero si una de ellas es sabia y espera que pase la cólera para tratar el problema objetivamente entonces el pleito no puede prosperar.
  • Un corazón humilde: Humildad es no tener un concepto más alto de uno mismo que el que uno debe tener. Poner a la persona amada en un lugar de prioridad es bueno para la relación, es parte del verdadero amor y es un buen indicativo de que la relación puede madurar y prosperar; pero cuando cada uno defiende su posición y quieren ganar el pleito dominando sobre otro, cuando se es orgulloso y no se quiere pedir perdón o aceptar el perdón, entonces la relación no puede prosperar.
  • Un corazón perdonador: No hay hombre que no peque, que no falle y en una relación ambas personas se van a fallar la una a la otra. Podemos escoger dos caminos: acumular el rencor, retener el perdón y dejar que la amargura de lugar a la crítica y a la murmuración, al odio y al engaño e incluso la violencia; o podemos escoger perdonar, cubrir la falta y dejar atrás la amargura para proceder a la restauración de la relación a través del arrepentimiento y la comunicación para no repetir el error.
  • Decisión de amar: Todas estas características están basadas en el amor verdadero, el amor bíblico, que a semejanza del amor de Dios, se va desarrollando y madurando entre dos personas que deciden seguir y obedecer los mandatos de Dios en vez de seguir los pobres y tristes modelos que ofrece este mundo. El amor no solo es un sentimiento, ni solo es una decisión. El amor es un proceso, pero es más que solo eso. El amor es una persona, el amor es Dios. Y solo al relacionarnos correctamente con Dios por medio de la fe en Cristo Jesús es que podemos conocer el amor verdadero y poder ofrecer ese tipo de amor a otra persona. Leamos por favor 1 Corintios 13: 4-7 y 1 Juan 4:7-11 para ver la verdadera naturaleza del amor.

 

Edificar una relación sana es tarea de dos

¿Mi relación está funcionando?

¿Es posible saber si mi relación tiene futuro? Por supuesto que sí! La Palabra de Dios y el sentido común nos dan señales claras de cuando una relación no está funcionando y eso nos permitirá tomar decisiones sabias que nos ahorrarán muchos años de sufrimiento y dolor causado no solo a nosotros, sino a nuestros futuros hijos. Para ello, debemos atender las advertencias y mandatos de la sabiduría divina para obedecerlos. Veamos estos principios que nos pueden ayudar en nuestras relaciones presentes y futuras:

Amistades largas, noviazgos cortos, matrimonios para toda la vida

Creemos en este principio para poder desarrollar relaciones saludables que puedan durar toda la vida. No consideramos la separación ni el divorcio como alternativas deseables, ni saludables ni correctas, por lo tanto, es muy necesario escoger correctamente al compañero(a) para toda la vida. Para ello, la amistad es base de una buena relación. Te puedes enamorar de la personalidad o del físico de una persona, pero al final con quien vas a vivir a lo largo de los años es con el carácter de esa persona. Y ese carácter solo lo puedes conocer a lo largo del tiempo, cuando desarrollas una amistad con tu futura o actual pareja, donde pueden conocerse en diversos ámbitos y en diversas situaciones, lo cual les dará un panorama más amplio de como maneja la otra persona las situaciones que se le presenten: ¿Tu pareja es derrochador? ¿Es buen hijo(a)? ¿Cómo trata a las otras personas? ¿Cómo resuelve sus problemas? ¿Ama a los niños? ¿Es indisciplinado(a)? ¿Se encoleriza fácilmente? ¿Tiene un carácter estable? ¿Es comunicativo? ¿Es generoso? ¿Es una persona que sabe perdonar? ¿Sabe pedir perdón? ¿Tiene intenciones serias contigo? ¿Toma en serio la relación? ¿Es un coqueto(a)? ¿Te da tu lugar frente a otras personas? ¿Cómo trata a las demás personas del sexo opuesto? ¿Es murmurador, mentiroso, criticón, ocioso? ¿Habla sin pensar, daña a las demás personas con sus palabras? Y muchas más preguntas que se nos pueden ocurrir son necesarias de responder en la etapa de la amistad antes de pasar a un siguiente nivel.

Si dejamos de lado la parte física y sexual para el tiempo que corresponde, entonces estamos en libertad para conocer a la otra persona sin presiones ni ataduras y podemos saber cuándo dar el siguiente paso de compromiso a una relación más seria, la cual sería básicamente para prepararnos para la etapa del matrimonio: en el noviazgo lo que se hace es una preparación para la nueva etapa de la vida que se va a vivir y ello demanda un tiempo también pero no tan largo, pues no es sano ni sabio hacer ello.

Señales de una relación toxica

Hay señales claras de que una relación no tiene futuro o su futuro es sumamente desagradable. Reflexionemos si tal vez alguna de estas señales está presente en nuestras relaciones:

  1. Uno de los dos no quiere que la relación sea pública
  2. Uno de los dos o los dos no están dispuestos a conversar de algún tema del pasado
  3. Pasan más tiempo abrazados y besándose que conversando y conociéndose
  4. Tienen intimidad sexual antes del matrimonio
  5. Constantes pleitos y discusiones. Terminan y regresan constantemente
  6. Hay otras personas inmiscuyéndose en la relación
  7. Han pasado mucho tiempo juntos y no hay señales de avanzar a un compromiso formal
  8. Fantasmas del pasado” siempre atormentan a una de las dos personas
  9. La relación empezó sin que antes hayan sido amigos. Es decir, no se conocían antes de empezar la relación.
  10. Pasan todo el tiempo juntos, ya no tienen amigos ni vida social o familiar fuera de ellos.
  11. Hay violencia física
  12. Hay celos e inseguridades constantemente
  13. La relación no se amplía a la familia y amigos
  14. Uno habla mal del otro o hace bromas pesadas, mandando indirectas al otro delante de los demás
  15. No comparten intereses, ni hobbies, ni algún tema en común
  16. Hay episodios de infidelidad repetitivos

Relaciones tóxicas

¿Con quién te estas relacionando?

El que anda con sabios, sabio será; más el que se junta con necios será quebrantado. Las malas compañías corrompen las buenas costumbres. Es feliz el hombre que no anduvo en camino de malos, ni en el consejo de los malvados, sino que hace de la lectura de la Palabra de Dios su delicia y en ella medita día y noche. Todo le ira bien a esa persona porque ha puesto a Dios como su prioridad. Las compañías que tenemos dice mucho de nuestro carácter. Escojamos bien a nuestras amistades, escojamos bien a la persona con la que queremos compartir el resto de nuestra vida, pero sobretodo reconozcamos que Dios es quien quiere relacionarse con nosotros y nos está llamando. Él quiere que conozcamos el verdadero amor. No podemos dar verdadero amor hasta que lo hayamos conocido y ese amor solo se encuentra en Dios  nuestro Señor.

Considera el siguiente video:

Muchos piensan al ver este video, “un amor así no existe, por lo menos no en estos tiempos”; pero la buena noticia es que si existe un amor aun mejor, el amor de Dios. Dios mostro su amor para con nosotros, en que siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros. Dios entrego a su propio Hijo por amor de nosotros, para que El sufriese el pago y la condena por nuestros pecados, para que, una vez El hubiese resucitado (y lo hizo, gloria a Dios!) nosotros pudiésemos arrepentirnos de nuestros pecados y confesar su nombre como Señor y Salvador de nuestras vidas. Es en ese momento que recibimos el amor de Dios, el Espíritu Santo y somos perdonados y hechos herederos de la vida eterna. Recién allí podeos entender y dar verdadero amor.

 

Espero te haya servido para poder mejorar tu relación de pareja

Amen!