Una de las conversaciones mas comunes que tengo con jóvenes en la iglesia tiene que ver con las relaciones sentimentales. A todo joven o señorita soltero(a) que es honesto y quiere agradar a Dios le interesa saber con quien se va a casar, que pasos debe de dar, como estar seguro de la persona correcta y como debe llevar un enamoramiento y noviazgo correctos y agradables a Dios, que culminen en un matrimonio pleno y satisfactorio. Es pues, dada la necesidad vista que escribo este pequeño artículo donde trato de resumir los aspectos que he visto a lo largo de los años y los principios de la Palabra de Dios que nos dan luz sobre el particular.

Abordaré este tema en las tres etapas en las que cada joven esta viviendo: en la etapa de la soltería, cuando ya esta de enamorado con otro joven/señorita, y cuando ya han entrado en la etapa del noviazgo. El matrimonio no lo tocaremos en este artículo, sino que será motivo de otro post particular.

Consejos para la soltería

Una de las primeras cosas que tenemos que entender es que la etapa de la soltería no es la etapa donde languidecemos tristes y desesperados por encontrar el amor. Cuando Dios creó a Adán dijo que todo lo creado era bueno en gran manera (Génesis 1:31). Sin embargo, luego al considerar a Adán, Dios dijo que “no es bueno que el hombre este solo” (Génesis 2:18) y la respuesta del Señor a esta necesidad era que “le haré ayuda idónea para el”. Ahora, lo que sucede después de este anuncio de Dios, no es un languideciente Adán, sino que Dios le da trabajo a Adán de poner nombre a los animales en tanto que el se daba cuenta de que entre los animales no había nadie diseñado para poder ser su pareja idónea. Dios tenia claro que Adán necesitaba pareja, Adán tenia que saberlo también. Después de esto, Dios le trae a Eva a Adán y lo demás es historia. Lo importante aquí es que el varón cristiano soltero y la señorita cristiana soltera deben ser conscientes del porque quieren casarse, del propósito del matrimonio y de la pareja idónea antes de buscar pareja. No hablamos de una mera satisfacción sexual, no hablamos de no sentirse solos nada mas. Una pareja idónea es la persona con la que vas a llegar a ser una sola carne (Génesis 2:24) para vivir una vida de adoración y servicio a Dios en la unidad del matrimonio.

Algunos principios buenos que debemos considerar en el tiempo de la espera, es decir, el tiempo de la soltería, es deleitarse en el Señor antes que nada (Salmos 37:4). Los propósitos de la soltería son: aprender a crecer en santidad, aprender a ser feliz y satisfecho en Dios, identificar mi llamado y usar mis dones espirituales para la gloria de Dios en una congregación local. Al igual que Adán, el joven soltero debe servir en lo que Dios le haya llamado solo, y en ese camino, se hará consciente de porque necesita una pareja idónea, de la necesidad de un matrimonio para servir mas y mejor al Señor y se hará consciente también de sus propias debilidades y pecados, lo que le llevara a depender mas de Dios.

Al tener claro esto, es tiempo de empezar a buscar una pareja para toda la vida. Es sabio buscarla una vez que tengo una edad prudencial para ello (no recomendamos que busques pareja si tienes menos de 20 años, si no tienes claro aun que quieres en la vida y aun eres inmaduro(a) en las áreas de la vida). Ahora, puedes aprovechar el tiempo de soltería para planificar, de la mano de Dios, tu futuro, ahorrar para tu futura familia, seguir sirviendo y madurando espiritualmente y pensar en las características que te gustaría que tu conyugue tuviera. Si ya tenemos esto claro, es bueno empezar a buscar una señorita mirando mas allá que la apariencia (Proverbios 31: 30) o buscar un varón (en el caso de una señorita) que tenga un carácter probado (Proverbios 20:6-7). Dado que es normalmente el varón quien toma la iniciativa en buscar pareja, es bueno ser amigo de muchos jóvenes y con el tiempo profundizar la amistad con alguna señorita, sin involucrar los sentimientos para conocerla en todas las facetas para ver su carácter (Génesis 24: 15-21) y darle la oportunidad a la señorita también de conocerle. Es sabio preguntar por ella a otros cristianos, sobretodo hermanos maduros en la fe, al pastor de la iglesia, quienes te darán una mejor perspectiva de su carácter. Observa mucho su trato con las demás personas, si es respetuosa, si ama a los niños, si trata con respeto a los demás varones, si cuida su testimonio, si sirve al Señor apasionadamente sin esperar nada a cambio, si entiende el concepto de sumisión. No hagas nada hasta que tengas la oportunidad de conocer de ella en muchas facetas. Te sugiero que la conozcas de lejos y mires atentamente su proceder en: vigilias, días de servicio al Señor intensivo, en malos días, en un viaje misionero, en momentos de pruebas y en tiempo de abundancia. ¿Por que te digo esto? Porque en momentos de cansancio, de tensión y prueba el verdadero carácter de las personas aflora. Mira y espera, ora al Señor para que te de sabiduría y sigue mirando un tiempo mas (Génesis 24: 21). ¿Por que debes esperar y no apresurarte demasiado en iniciar una relación? Porque puedes enamorarte del  físico y la personalidad, pero con quien vas a convivir toda la vida es con el carácter de la otra persona, así que si te equivocas pasaras el resto de tu vida al lado de una persona malhumorada, rencorosa, rencillosa, floja, codiciosa, envidiosa, mentirosa, indisciplinada, etc. así que mas te vale mirar bien antes de escoger equivocadamente.

Un soltero para la gloria de Dios

Consejos para los enamorados

Una vez que te has asegurado de que estas viviendo en santidad y comunión con Dios, que has orado pidiendo, no señales, sino sabiduría de Dios y dirección para elegir, una vez que has iniciado la amistad con alguna joven, la estas conociendo y sientes paz al respecto, y si has consultado y pedido consejo a tu pastor, lideres y/o hermanos maduros en la fe, entonces es tiempo de tomar una decisión. Es bueno esperar un tiempo mientras pedimos consejo, oramos y conocemos al posible candidato(a); pero tiene que llegar un momento para tomar una decisión. Si veo que mis sentimientos son correspondidos (lo cual puede verse claramente al considerar la respuesta de la señorita a las invitaciones a salir, a conversar, etc.) entonces es tiempo de dar el paso de confesar mis sentimientos.

Una invitación especial, una cena romántica es el escenario perfecto para poder declarar mis sentimientos a la señorita la cual he elegido y me he enamorado. Es bueno hablar la verdad con ella (Efesios 4:25), cuidando de tratarla con pureza (1 Timoteo 5:2) y siendo claro con mis sentimientos y expectativas. No, y repito no pienses en declararte e iniciar una relación si no estas seguro de tus sentimientos, si no estas seguro que quieres llegar hasta el matrimonio y si no has puesto tus decisiones en las manos del Señor. Si Dios bendice y prospera tu intento, ella te responderá afirmativamente y entonces ¡felicitaciones! tienes una enamorada. Ahora, cuando estas con ella, hagan el firme propósito de no caer en ningún tipo de inmoralidad sexual (1 corintios 6:18, Efesios 5:3, 1 Tesalonicenses 4:3, Colosenses 3:5) porque Dios es vengador de todo esto (1 Tesalonicenses 4:6). Eso incluye todo tipo de caricias que inciten a la pasión sexual antes de tiempo (Proverbios 6:27-28; Cantares 2:7, 3:5, 8:4). Un abrazo, un besito, agarrarse las manos están en el limite de lo permitido y son responsabilidad de cada creyente saber si puede tolerarlo sin caer o hacer caer a la otra persona en tentación (1 Corintios 10:32). También hay que tener cuidado con las conversaciones en doble sentido o de índole sexual (1 Corintios 15:33), estas cosas no convienen a santos (Efesios 5:3-4) ni agradan a Dios.

La etapa del enamoramiento es una etapa hermosa para que ambos se sigan conociendo, oren al Señor para que Dios les dirija, y deben tener cuidado de aislarse de todos. El enamoramiento según Dios no debe alejarnos del servicio, todo lo contrario, una relación que agrada al Señor nos potenciará aun mas en el servicio al Señor. Otro consejo importante es que la pareja desarrolle su enamoramiento a la luz de todos, que no oculten su relación de la congregación local, sino que estén prestos a recibir consejos, animo, exhortación y aun reprimendas si no estamos haciendo algo correctamente. Una relación conforme a la voluntad de Dios trae gozo y felicidad a la pareja y a los hermanos en la fe.

Un enamoramiento íntegro da la gloria a Dios

Consejos para los novios

Es recomendable que la etapa de enamoramiento no sea menor a 6 meses, es mas es recomendable 1 año a un máximo de 2 a 3 años (dependiendo de la edad de la pareja). Una vez que ambos están claros en cuanto al siguiente paso, entonces celebrarán la pedida de mano con la presencia y bendición de los padres y sus lideres de la iglesia. Una relación que no cuenta con la bendición de sus padres es una relación que no tiene un buen fundamento para lo por venir. Una vez iniciado el tiempo de noviazgo, hay que tener cuidado con estar demasiado tiempo a solas, porque inevitablemente conducirá a las caricias cada vez mas apasionadas (2 Timoteo 2:22). Es la etapa para salir solos y compartir tiempo juntos en diversas actividades, para servir juntos, para ir compenetrándose con la familia de ambos novios, para planear, soñar, orar juntos por un futuro donde ambos puedan cumplir la voluntad de Dios en sus vidas. La etapa de noviazgo no debe ser menor a 6 meses y mayor a 1 año, puesto que no es una etapa para “ver si funciona la relación”, sino para prepararse para la boda y la vida matrimonial. Algunas actividades buenas y necesarias que deben realizarse en esta etapa son:

  • Definir cuantos hijos van a tener y cuando
  • Prepararse ahorrando
  • Preparar un plan de vida para su matrimonio
  • Preparar la boda
  • Definir donde van a vivir, cuanto van a gastar
  • Recibir consejería pre-matrimonial
  • Empezar a comprar sus primeras cosas
  • Orar, ayunar y confiar en Dios

Una palabra adicional a esta etapa es que novios no son esposos. ¡Cuidado con las caricias! Hay aspectos privados de cada uno que no se conocerán sino hasta la noche de bodas. Este tampoco es tiempo para aislarse, sino para seguir sirviendo al Señor. Aislarse en la etapa del noviazgo no solo no es de buen testimonio, sino es muy peligroso. Si procuramos honrar a Dios en nuestro noviazgo y respetar a nuestra novia no solo estamos poniendo los fundamentos para un hogar saludable, sino que estamos siendo de gran testimonio, influencia e inspiración a muchos jóvenes solteros que aun están a la espera de recibir la bendición del Señor con un cónyuge.

El noviazgo es el tiempo de preparación para el matrimonio

Conclusiones

“Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban”

Cuando consideramos el diseño de Dios en cada etapa de nuestras vidas recibiremos la bendición del Señor. La juventud cristiana no necesita mas malos modelos, parejitas que llevan su relación a ocultas de todos, parejitas que caen en fornicación y vergüenza, parejitas que son inestables sentimentalmente o que tienen años sin definir su situación sentimental por inmadurez o inseguridad. La juventud necesita ver ejemplos de integridad, de decisión, de carácter, parejas que se forman en la iglesia, que sirven en la iglesia, que llevan su relación a la luz de toda la iglesia, con la bendición de la familia, de las autoridades y de la iglesia en general. Que la Palabra del Señor nos guie a formar relaciones bendecidas, que llevaran a noviazgos íntegros, que sean la base para un matrimonio para toda la vida.

¡Amén!

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