Estamos viviendo en tiempos difíciles en mi país, en medio de unas elecciones atípicas, en un contexto de pandemia y de crisis sanitaria y económica. Lamentablemente, esta situación y el hecho de que no tenemos un candidato con mayoría en la población ha despertado las pasiones de muchos, quienes dedican sus fuerzas a defender a su candidato político, desprestigiar al otro y a los que se identifican con él aun en medio de creyentes. Por ello es que quiero compartir con ustedes que es lo que la Biblia enseña acerca de la posición que los cristianos debemos tener frente a las autoridades.

Para ello vamos a estudiar el libro de 1 de Timoteo capitulo 1 versos 1 al 8:

Exhorto, pues, ante todo que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y sosegada con toda piedad y dignidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre, quien se dio a sí mismo en rescate por todos, testimonio dado a su debido tiempo. Y para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo la verdad en Cristo, no miento) como maestro de los gentiles en fe y verdad. Por consiguiente, quiero que en todo lugar los hombres oren levantando manos santas, sin ira ni discusiones.

El contexto histórico:

Los cristianos eran acusados y perseguidos de afirmar que había otro Señor que era superior a Cesar. 1 Timoteo se escribió alrededor del 61 DC. El emperador romano que gobernaba en esa época era Claudio Cesar Augusto Germánico (“Nerón”), un hombre extravagante y perverso acusado de matar a su propia madre y a su hermanastro. Fue conocido por ser probablemente el instigador del gran incendio de Roma y de perseguir a los cristianos. Se nos dice que fue bajo el gobierno de Nerón que el apóstol Pablo fue ejecutado aproximadamente en el año 67 DC. Esto es importante conocerlo porque lo que Pablo está enseñando es que los cristianos debemos orar aun por gobernantes tan malvados como Nerón.

Contexto bíblico:

Los versos finales del capitulo 1 de 1 de Timoteo nos muestran el testimonio de Pablo como un pecador salvado por gracia para ser un siervo del Señor en la predicación del evangelio. También vemos la comisión de Pablo a su hijo espiritual Timoteo para que continúe el llamado de Dios, siendo también un siervo de Dios en la predicación del evangelio. Por último, vemos también el triste testimonio de Himeneo y Alejandro quienes fueron expulsados de la iglesia por Pablo debido a sus herejías. Esto nos hace ver que la predicación del evangelio es utilizado por el Señor para la salvación de pecadores a los cuales Dios llama no sólo a la salvación, sino que los utiliza para el avance de la obra de Dios.

El mandato bíblico:

La oración de la iglesia es importante. Aún hay muchos hombres que se encuentran perdidos y que Dios los puede salvar y levantar como poderosos siervos de Dios. Esa es nuestra tarea como iglesia del Señor. Por ello debemos evangelizar y discipular a las personas, pero antes de ello sobre todas las cosas debemos orar a Dios para que El bendiga nuestros esfuerzos.

Aquí hay algunos aspectos importantes que debemos tener en cuenta en cuanto a la enseñanza de Pablo:

  • Es una exhortación (“exhorto”)
  • Es importante (“ante todo”)
  • ¿De qué manera? Rogar – orar – pedir – dar gracias a Dios
  • ¿Por quienes?: Por todos los hombres. También debemos orar por los reyes y los que están en autoridad

Debemos orar por quienes están en autoridad, aunque sean enemigos de Dios y del evangelio. Debemos orar por los incrédulos, aunque se burlen del cristianismo y ofendan a Dios con sus vidas inmorales. Debemos orar por todos y por la iglesia también para que nos mantengamos siendo fieles a Dios viviendo vidas de acuerdo al evangelio y seamos luz en medio de las tinieblas.

¿Por qué razones debemos orar a Dios por todos y por las autoridades?


Razón #1: Para que vivamos en paz y el evangelio pueda ser predicado sin obstáculo

para que podamos vivir una vida tranquila y sosegada con toda piedad y dignidad” (v. 2)

Queramos aceptarlo o no las autoridades y las leyes que promulgan impactan definitivamente en el avance del evangelio y en la vida de la iglesia cristiana. Los países considerados no abiertos al evangelio son justamente países donde los gobernantes han prohibido por una u otra razón que el evangelio y la Biblia sean predicados dentro de su territorio nacional.

Si bien es cierto que Pablo enseña a los creyentes a vivir de una manera agradable a Dios en cualquier circunstancia lo cierto es que cuando en un país se respeta las convicciones religiosas de cada uno y donde hay una clara separación del gobierno civil y la iglesia entonces la iglesia puede avanzar y los creyentes podemos vivir de una manera tranquila.


Razón #2: Porque esto agrada a Dios

Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad” (v. 3-4)

Es la voluntad de Dios de que los hombres escuchen el evangelio y sean salvos para la gloria de Dios. Lamentablemente, muchos hombres que están en puestos de autoridad son obstáculo para el avance del evangelio por medio de leyes corruptas y malvadas que impiden el libre credo y la libre expresión de las creencias de las personas. Por ello, la iglesia debe orar para que las puertas del evangelio se abran y la iglesia pueda cumplir con la voluntad de Dios en la predicación de la Palabra del Señor. Nótese que Pablo enseña que lo primero que la iglesia debe hacer es orar. Esto es una reprimenda a la nueva corriente del “dominacionismo”, que nos habla de que la iglesia debe copar las esferas de poder lo cual como vemos no es lo la Biblia enseña.


Razón #3: Porque la autoridad máxima de esta creación es Dios y su Hijo Jesucristo

Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre” (v. 5)

Esto es bueno recordarlo. Por encima de Cesar hay un Señor soberano el cual es Dios y un único mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús quien se hizo hombre para morir por nosotros, pero quien ha sido y es Dios sobre todas las cosas. La iglesia debe recordar que nuestro propósito no es apelar a la política ni volvernos políticos sino ser lo que la iglesia siempre debe ser: casa y templo del Dios viviente columna y baluarte de la verdad. Recordemos que Cristo dijo en los evangelios: “Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios” (Narcos 12:17)


Razón #4: Porque la visión de Dios es más importante que nuestras preferencias

quien se dio a sí mismo en rescate por todos, testimonio dado a su debido tiempo” (v. 6)

Estemos de acuerdo o no con los gobernantes que están en autoridad sobre nosotros la iglesia debe orar. Lo mas importante es hacer la voluntad de Dios la cual es cumplir la Gran Comisión llevando el evangelio a todas las naciones. El Señor Jesucristo no vino a aperturar un partido político sino vino a su debido tiempo a morir por la humanidad para darnos la salvación de nuestros pecados. Cristo no vino a hacer política ni a encumbrarse sobre los gobernantes de la tierra sino que vino a servir dando su vida dándose a si mismo en rescate por todos nosotros. Este poderoso ejemplo debe ser un modelo claro para nosotros en la forma como debemos comportarnos en este mundo.


Razón #5: Porque nos ayuda a enfocarnos en lo que Dios quiere no en nuestras ideas

Y para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo la verdad en Cristo, no miento) como maestro de los gentiles en fe y verdad. Por consiguiente, quiero que en todo lugar los hombres oren levantando manos santas, sin ira ni discusiones

Para el cumplimiento del propósito de Dios es que el Señor levantó a Pablo como predicador y apóstol de Jesucristo maestro de los gentiles para llevar la Palabra de Dios al mundo. Por ello el mandato bíblico es que los cristianos levanten manos santas para orar sin ira ni discusiones entre ellos buscando no un partido político o una preferencia sino buscando la visión de Dios.


¿Cuál es la prioridad de la iglesia y los cristianos con respecto a la política?

La iglesia del primer siglo no revolucionó el mundo votando por un nuevo emperador cristiano, sino porque vivieron un cristianismo autentico siendo fieles al Señor y reflejando el evangelio en sus vidas en cada uno de los lugares donde se encontraban. Nuestra prioridad debe ser orar a Dios para que abra puertas y el evangelio pueda correr con libertad. Debemos orar por nuestros gobernantes para que Dios tenga misericordia de ellos y conozcan el evangelio. Debemos orar para que estos hombres y mujeres gobiernen con sabiduría y promulguen leyes que promuevan el libre mercado el desarrollo social y económico y una educación decente y servicios básicos de calidad que permita que los países se desarrollen. Debemos orar para que nosotros como iglesia del Señor podamos vivir siendo luz en medio de las tinieblas.

Oremos al Señor