Así como hay momentos difíciles en la vida de un creyente si este busca al Señor y perseverantemente hace las cosas bien entonces vendrán tiempos de bonanza y bendición. Cuando el Señor te bendiga no olvides de seguir batallando contra los enemigos de tu alma. No olvides de bendecir al Señor con gratitud. Sé de bendición a los que te rodean. Da gracias a Dios porque la victoria que puedes experimentar la puedes tener por los méritos de Cristo Jesús.  Para ver esto vamos a estudiar el capitulo 8 del libro de 2 Samuel donde vemos un tiempo de bendición para el rey de Israel.

1. Sigue batallando contra los enemigos de tu alma (v. 1-6)

Después de esto, sucedió que David derrotó a los filisteos y los sometió, y David tomó el mando de la ciudad principal de mano de los filisteos. Y derrotó a Moab, y los midió con cordel, haciéndolos tenderse en tierra; y midió dos cordeles para darles muerte, y un cordel entero para dejarlos vivos. Y los moabitas fueron siervos de David, trayéndole tributo. David derrotó también a Hadad-ezer, hijo de Rehob, rey de Soba, cuando éste iba a restaurar su dominio en el Río. David le tomó mil setecientos hombres de a caballo y veinte mil soldados de a pie; David desjarretó los caballos de los carros, pero dejó suficientes de ellos para cien carros. Cuando vinieron los arameos de Damasco en ayuda de Hadad-ezer, rey de Soba, David mató a veintidós mil hombres de los arameos. Entonces David puso guarniciones entre los arameos de Damasco, y los arameos fueron siervos de David, trayéndole tributo. Y el SEÑOR ayudaba a David dondequiera que iba

Después del pacto que hizo Dios con David y del ánimo que recibió el siervo de Dios con la Palabra del Señor vemos la confirmación de la promesa de Dios en las victorias que el Señor le da a David frente a sus enemigos. A pesar de que David ya tenía el reino confirmado y tenía la promesa de Dios de la estabilidad de su reino persistió en una actitud agresiva contra los enemigos del Señor. David aprovechó que el Señor lo bendijo y fortaleció para seguir adelante en fortalecerse ante los enemigos del Señor.

David derrotó:

  • A los filisteos y los sometió
  • A los moabitas y los hizo sus siervos
  • A Hadad-ezer rey de Soba tomándole sus caballos y desjarretándolos
  • A los arameos que vinieron a apoyar a Hadad-ezer

A pesar de que David enfrentó ejércitos muy grandes y avanzados él los derrotó porque el Señor le ayudaba a dondequiera que iba. Dios le dio la victoria a donde David iba.

Estas victorias tenían varios propósitos:

  • Juzgar a los enemigos del Señor
  • Fortalecer más el reinado de David. Con esto se llevaba a cabo el cumplimiento de la promesa de Dios
  • Extender el territorio de Israel
  • Asegurar la paz permanente para el pueblo
  • Dar a conocer el nombre de Dios como defensor de su pueblo
  • Erradicar posibles tropiezos de naciones paganas que pudieran contaminar al pueblo de Israel con su influencia

¿Qué aprendemos?

Debemos imitar la actitud agresiva de David, pero no contra enemigos de carne y hueso sino contra los enemigos de nuestra alma. Cuando el Señor nos bendice no debemos volvernos perezosos sino seguir fortaleciéndonos en nuestra vida espiritual

La advertencia de la Palabra de Dios:

Estad alerta, no sea que vuestro corazón se cargue con disipación y embriaguez y con las preocupaciones de la vida, y aquel día venga súbitamente sobre vosotros como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Mas velad en todo tiempo, orando para que tengáis fuerza para escapar de todas estas cosas que están por suceder, y podáis estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lucas 21:34-36)

2. No olvides de bendecir al Señor con gratitud (v. 7-14)

Tomó David los escudos de oro que llevaban los siervos de Hadad-ezer, y los trajo a Jerusalén. Y de Beta y de Berotai, ciudades de Hadad-ezer, el rey David tomó una gran cantidad de bronce. Cuando Toi, rey de Hamat, oyó que David había derrotado a todo el ejército de Hadad-ezer, Toi envió a su hijo Joram al rey David, para saludarlo y bendecirlo, porque había peleado contra Hadad-ezer y lo había derrotado; pues Hadad-ezer había estado en guerra con Toi. Y Joram trajo consigo objetos de plata, de oro y de bronce, que el rey David dedicó también al SEÑOR, junto con la plata y el oro que había dedicado de todas las naciones que él había sometido: de Aram y Moab, de los hijos de Amón, de los filisteos y de Amalec, y del botín de Hadad-ezer, hijo de Rehob, rey de Soba. Y se hizo David de renombre cuando regresó de derrotar a dieciocho mil arameos en el valle de la Sal. Puso guarniciones en Edom; por todo Edom puso guarniciones, y todos los edomitas fueron siervos de David. Y el SEÑOR daba la victoria a David dondequiera que iba

Vemos que el botín y los recursos que David tomó de los enemigos del Señor él los trajo a Jerusalén para presentarlos al Señor. Escudos de oro / bronce / objetos de plata y de oro con los cuales David fue bendecido los trajo y los dedicó al Señor.

En su fortaleza y victoria David siempre le dio la gloria a Dios. No se olvidó de ser agradecido con el Señor por todas sus bondades.  Aun David fue bendecido por reyes como Toi rey de Hamat quienes le trajeron presentes. Sin embargo David persistió en batallar contra los enemigos del Señor. Se hizo de gran renombre cuando derrotó a un gran ejercito de 18 mil arameos en el valle de la Sal. Asimismo, derrotó a los edomitas y los hizo sus siervos. Una vez más se enfatiza que es Dios quien le da la victoria a David a donde iba.

¿Por qué tenía tanto éxito David?

  • Porque David tenía un corazón conforme al corazón de Dios. Ponía a Dios en primer lugar
  • Porque David buscaba a Dios
  • Porque David era agradecido con Dios
  • Porque Dios lo había prometido. El prometió darle un trono estable y bendecirlo en todo

¿Qué aprendemos?

No solo debemos buscar y ser agradecidos con Dios cuando las cosas van mal sino también cuando las bendiciones de Dios llegan a nuestras vidas. Cuando Dios te bendice no olvides reconocer que es Dios de quien proviene “toda buena dadiva y todo don perfecto”. Sé agradecido con el Señor. No dejes de fortalecerte espiritualmente y de luchar contra los enemigos de tu alma.

3. Sé de bendición a los que te rodean (v. 15-18)

David reinó sobre todo Israel, y administraba justicia y derecho a todo su pueblo. Joab, hijo de Sarvia, era jefe del ejército, y Josafat, hijo de Ahilud, era cronista; Sadoc, hijo de Ahitob, y Ahimelec, hijo de Abiatar, eran sacerdotes, y Seraías era secretario; Benaía, hijo de Joiada, era jefe de los cereteos y peleteos; y los hijos de David eran ministros principales

El hecho de que David salía a batallar contra los enemigos del Señor no significa que descuidara sus labores en el reino. La Palabra de Dios nos dice que David reinó sobre todo Israel administrando justicia y derecho a su pueblo. Había una gran diferencia entre el pueblo de Israel bajo el reinado de Saúl y ahora bajo el reinado de David. Eran dos reyes diferentes con corazones completamente diferentes. Mientras que uno había vivido para sí mismo y para perpetuar su reino de manera ilegal el rey David buscaba la gloria de Dios la paz de su pueblo y que todos pudieran vivir en justicia. Definitivamente el liderazgo es importantísimo para el buen desarrollo de una familia / iglesia / organización / nación. No solo esto, sino que David tenía un equipo de personas que fueron de ayuda en su reinado:

  • Joab jefe de su ejército
  • Josafat cronista
  • Sadoc y Ahimelec sacerdotes
  • Seraias secretario
  • Benaia jefe de los ceretos y peleteos
  • Los hijos de David ministros principales

No se puede entender el liderazgo y buen desempeño del reinado de David sin ese equipo de personas que ayudaron al rey en su ministerio. Estas mismas personas fueron bendecidas por el liderazgo de David. La bendición de Dios sobre la vida de David alcanzaba también a estos hombres. Claro cada uno era responsable de su propia vida, pero la influencia positiva y la bendición de Dios sobre la vida de David ciertamente les alcanzaba a ellos también. Estos hombres y todo el pueblo en general disfrutaban de condiciones buenas de paz y prosperidad bajo el ministerio de este hombre con un corazón conforme al corazón de Dios

¿Qué aprendemos?

Busca crecer y fortalecerte espiritualmente porque en tu crecimiento y salud espiritual los que están a tu alrededor serán bendecidos. Vive una vida de comunión con otros creyentes. Benefíciate de la bendición de pertenecer a una iglesia local y estar bajo la supervisión y cuidado de un pastor. Aprende a trabajar en equipo para juntos cuidar los unos de los otros y juntos hacer avanzar la obra de Dios.

4. Aplicaciones para la vida

En la vida hay tiempos difíciles, pero también hay tiempos de bonanza y bendición. En los tiempos de bendición:

  • Ahorra para los tiempos difíciles
  • No dejes de buscar al Señor
  • No dejes de fortalecerte espiritualmente
  • Sé agradecido y generoso con el Señor
  • No dejes de luchar contra los enemigos de tu alma
  • Prepárate para la siguiente época difícil
  • Sé de bendición para otras personas

Recuerda:

  • En tiempos duros confía en el Señor. Cristo murió para librarte del pecado y de la condenación del infierno
  • En tiempos de bendición alaba al Señor. Cristo murió para que puedas disfrutar de las bendiciones del Señor
  • En todo tiempo ama y busca al Señor. No seas desagradecido ni olvidadizo de donde Dios te ha sacado y donde te ha puesto
  • Todo lo que recibimos y tenemos es por los méritos de Cristo Jesús

Oremos al Señor