Hoy tengo una buena noticia para ti. Es posible vivir una vida apasionada y llena de gozo en medio de circunstancias muy difíciles. El evangelio puede prosperar en cualquier situación cuando lo abrazamos de todo corazón. Por lo tanto, te ruego que dispongas tu corazón y tu atención porque Dios quiere hablarte hoy.  Quiero animar a los lideres y a la iglesia a orar a Dios por un entendimiento mayor del evangelio y quiero desafiarles a vivir de tal manera que demos frutos de una vida digna del Señor que nos ha salvado de nuestros pecados a una vida que le de la gloria.

Leamos la epístola a los Colosenses capitulo 1 versos 3 al 14

1. Ora por una pasión renovada (v. 3-5)

Damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando siempre por vosotros, al oír de vuestra fe en Cristo Jesús y del amor que tenéis por todos los santos, a causa de la esperanza reservada para vosotros en los cielos, de la cual oísteis antes en la palabra de verdad, el evangelio que ha llegado hasta vosotros

La iglesia de Colosas no aparece como en el libro de los Hechos como una iglesia plantada por Pablo pero al apóstol los conocía. Todo indica que Epafras era el pastor de dicha iglesia la cual luchaba contra la herejía de los gnósticos quienes promulgaban una diferencia entre el vano mundo material y el espiritual al cual se podía acceder mediante un “conocimiento profundo” al que se accedía por medio de ritos y prácticas, lo cual desmerecía la obra de redención de Cristo. Aun así hay gratitud en el corazón de Pablo por la fe y el amor de los colosenses, porque estos hermanos permanecían firmes en medio de la oscuridad reinante. Pablo da acción de gracias a Dios en oración de manera constante por los creyentes de Colosas pues esta iglesia prevalecía.

Hay 2 razones por las cuales los hermanos han prevalecido:

  • Una fe firme en Cristo Jesús la cual brilla en medio de la necedad de las herejías reinantes en esa región
  • Un amor profundo que se expresa a los hermanos. Esta era una iglesia que se amaban con el amor de Dios

La esperanza del evangelio era el motor de los colosenses. Ellos oyeron las buenas noticias del evangelio y sabían de la esperanza que les aguardaba en los cielos. Sin embargo, esto no los alejaba de la realidad. Los colosenses vivían con los pies puestos en la tierra aunque esperaban la recompensa del cielo. Esto es lo que Pablo les animaba a los filipenses:

Hermanos, sed imitadores míos, y observad a los que andan según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque muchos andan como os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo, cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan sólo en las cosas terrenales. Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo

(Filipenses 3:17-21)

En medio de circunstancias difíciles la iglesia del Señor puede prosperar cuando es una iglesia apasionada por el evangelio. Por ello, los líderes deben orar por que la iglesia viva con los pies puestos en la tierra pero la mirada puesto en los cielos. Por ello también la iglesia debe orar para que el Señor nos apasione con su evangelio y nos nueva a vivir siendo luz en medio de la oscuridad.

2. Ora por un testimonio fructífero (v. 6-8)

Así como en todo el mundo está dando fruto constantemente y creciendo, así lo ha estado haciendo también en vosotros, desde el día que oísteis y comprendisteis la gracia de Dios en verdad; tal como lo aprendisteis de Epafras, nuestro amado consiervo, quien es fiel servidor de Cristo de parte nuestra, el cual también nos informó acerca de vuestro amor en el Espíritu

Este maravilloso efecto del evangelio no era propiedad solo de los colosenses. Pablo proclama que en todo el mundo donde llegaba el evangelio, este obraba con poder. El evangelio cruza fronteras y da frutos constantes y crecientes en todo lugar donde haya corazones que se abran en fe al mensaje de la buena noticia de Dios. Sin importar el color de piel, la situación económica social y geográfica, el evangelio trasciende fronteras y obra poderosamente en los corazones que se arrepienten y creen en Cristo Jesus como Señor y Salvador de los hombres. En Colosas también el evangelio prosperaba aun a pesar del contexto de dicha ciudad. Los creyentes de Colosas habían oído y comprendido el evangelio de la gracia de Dios el cual es un poderoso motivador para un corazón arrepentido y que reconoce su necesidad. La gracia de Dios nos proporciona una segunda oportunidad a los que hemos pecado. El pecado nos roba el gozo y el entusiasmo, pero la gracia de Dios levanta nuestra cabeza y nos entusiasma por la aceptación de Dios. Quiero dejarte 2 textos que hablan de como la gracia de Dios afecta nuestras vidas:

Ahora, hermanos, os damos a conocer la gracia de Dios que ha sido dada en las iglesias de Macedonia; pues en medio de una gran prueba de aflicción, abundó su gozo, y su profunda pobreza sobreabundó en la riqueza de su liberalidad. Porque yo testifico que según sus posibilidades, y aun más allá de sus posibilidades, dieron de su propia voluntad, suplicándonos con muchos ruegos el privilegio de participar en el sostenimiento de los santos; y esto no como lo habíamos esperado, sino que primeramente se dieron a sí mismos al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios

(2 Corintios 8:1-5)

Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana; antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí

(1 Corintios 15:9-10)

Ahora, esta gracia de Dios y este entendimiento que tenían los colosenses no venia por arte de magia. Ellos se esforzaron y recibieron las enseñanzas de su pastor: Epafras. Pablo da testimonio de este hombre un amado consiervo, que era un fiel servidor del Señor Jesucristo, enviado por Pablo a ministrar a los colosenses y pastorearles. Este hombre es quien les enseñó las maravillosas noticias del evangelio y es quien reporta a Pablo el testimonio del crecimiento y la fe de los colosenses, así como de su amor creciente en el Señor. Por ello, sujetémonos a nuestros pastores y líderes que nos enseñan la Palabra de Dios y aprovechemos para profundizar nuestro entendimiento de la gracia de Dios en el evangelio. Oremos al Señor para que su evangelio nos nueva a vivir un testimonio fructífero y seamos luz en el mundo. Oremos que Dios levante hombres y mujeres apasionados por la obra de Dios.

3. Ora por un andar digno del Señor (v. 9-14)

Por esta razón, también nosotros, desde el día que lo supimos, no hemos cesado de orar por vosotros y de rogar que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría y comprensión espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, dando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder según la potencia de su gloria, para obtener toda perseverancia y paciencia, con gozo dando gracias al Padre que nos ha capacitado para compartir la herencia de los santos en luz. Porque El nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado, en quien tenemos redención: el perdón de los pecados

Motivado por estas noticias de la iglesia de Colosas el apóstol Pablo no ha dejado de orar por ellos rogando a Dios para que los creyentes sean llenos del conocimiento de la voluntad de Dios en toda sabiduría y comprensión espiritual. Esta sabiduría e inteligencia espiritual es el conocimiento de la voluntad de Dios y de su plan de redención para los hombres. Este conocimiento esta reservado para los creyentes pues el incrédulo no puede comprender las verdades de Dios. Este conocimiento no es solo intelectual. Pablo ora para que este conocimiento produzca frutos tangibles – un andar digno del Señor

¿Cómo es un andar digno del Señor?

  • Agradando a Dios en todo
  • Dando fruto en toda buena obra
  • Creciendo en el conocimiento de Dios
  • Fortalecidos con todo poder
  • Viviendo en perseverancia y paciencia
  • Con gozo dando gracias a Dios por su inmerecida gracia y favor

Ese estilo de vida es la razón por la que una iglesia puede prosperar. Al final el único que hace posible todo este crecimiento es el Señor. Es a Dios a quien Pablo ora para que los creyentes crezcan. Es Dios quien salvó a los colosenses y quien salva a todo el que cree en Jesús. Es el Señor quien da poder y entendimiento para conocer su voluntad. Es Dios quien envió a su Hijo a morir por la humanidad. Es Dios quien levanta hombres cono Epafras y Pablo para llevar adelante su obra. El es quien nos ha capacitado para ser parte del pueblo de los hijos de Dios. Es Dios quien nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Amado Hijo. Es el Señor quien nos redimió y perdonó nuestros pecados.

Oremos al Señor para que nos ayude a vivir de una manera digna del Señor no adecuada a los hombres. Una vida cono Dios quiere es posible en el poder de Dios. Una oración así siempre será respondida por el Señor. Pero es una oración peligrosa porque va a cambiar tu vida por completo para la gloria de Dios.

4. Aplicaciones para la vida

  • ¿Estas viviendo una vida de gozo y pasión? Te animo a que ores a Dios y busques en la Palabra para que el evangelio sea el motor de tu vida. Nada ni nadie más te puede apasionar cono el evangelio de Jesucristo
  • Evalúa tu corazón: ¿estas viviendo una vida de frutos que agraden a Dios? Si no es así te animo a que ores a Dios. El evangelio da frutos. El árbol bueno da frutos buenos. Si no estas dando frutos debes buscar a Dios.
  • Examínate: ¿estas creciendo en conocimiento y sabiduría? ¿vives agradecido por lo que Dios hizo por ti? ¿Dónde está tu mirada? Ora al Señor y comprométete con tu crecimiento espiritual. Determínate a vivir de una manera digna del Señor
  • Vive dando gracias a Dios porque te ha salvado y demuestra con tu vida que le conoces y le amas y que Cristo vive en ti
  • Oremos al Señor.