Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12: 1-2)

La Biblia nos muestra la vida cristiana como una carrera que tenemos que correr con paciencia, con la mirada puesta en el autor y consumador de nuestra fe: el Señor Jesucristo. Pero como toda caminata, hay peligros en el camino y también señales que nos permiten identificar el peligro mas adelante. Corremos contra nuestra propia naturaleza pecaminosa, contra el mundo que nos rodea y contra el enemigo de nuestras almas: Satanás. Este camino esta lleno de peligros; pero gracias al Señor tenemos en su Palabra alertas, señales que nos permiten identificar el peligro y evitarlo. Miremos pues algunos puntos cruciales de los cuales tenemos que tener cuidado para evitar caer y distraernos del camino que el Señor ha marcado para nosotros.

Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante

Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies,para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado” (Hebreos 12: 12 – 13)

Soledad

Tener un tiempo de soledad para meditar siempre es bueno; pero ser solitario no lo es nunca. En la soledad solemos tener la tentación de creer que nuestra manera de pensar es la correcta y dado que no tenemos nadie al lado para que nos diga nada, solemos equivocarnos. Cuando David se quedó solo en su palacio, en vez de ir a la guerra como correspondía a los reyes, se fijo en Betsabe y peco con ella, trayendo la muerte de Urias su esposo, el bebe que fue producto de esa relación adultera y muchos problemas en su reinado mas adelante (2 Samuel 11: 1-5). Sansón tenia la costumbre de hacer lo que el quería y después de tomar desastrosas decisiones se fue a vivir a una cueva en soledad (Jueces 15: 7-8). Ese no fue el fin de sus males, luego vinieron mas complicaciones producto de su insensatez, orgullo y necedad de andar siempre solo, sin someterse a los mandatos de Dios ni a ninguna autoridad.

Factor emocional

Una mala decisión sentimental tiene el potencial para sacarte de la comunión con Dios, apagar o en todo caso disminuir tu servicio a Dios, y traer frustración, dolor y confusión. El yugo desigual no solo se da entre un creyente y un incrédulo, sino también cuando dos creyentes que tienen dos visiones de la vida completamente diferentes se unen. Los sentimientos de rechazo, dolor, angustia, celos, pasión son muy fuertes y nublan nuestro juicio (Cantares 8: 6); por eso, es bueno tomar decisiones basadas en convicciones bíblicas antes de comprometer el corazón y los sentimientos con alguien que no comparte la doctrina, pasión, amor, llamado y anhelo por servir al Señor. Querer hacerlo después es ya muy tarde: dos juntos no pueden andar si no están de acuerdo (Amos 3: 3). Una relación que no tiene al Señor como fuente y centro esta condenada al fracaso (Eclesiastés 4: 12).

El dinero

La Escritura dice claramente que el amor al dinero es raíz de todos los males (1 Timoteo 6: 10). La codicia, el deseo desmedido por poseer bienes materiales es muy tentador en esta época de comodidad y consumismo. El apóstol Pedro dice que estos y otros deseos batallan contra el alma (1 Pedro 2: 11). Muchos predicadores modernos piensan que su ministerio es bendecido solo porque miles los siguen: lo que no se dan cuenta es que los siguen porque ellos alimentan su deseo egoísta de poseer mas al predicar sobre la prosperidad, el dinero y demás “derechos” que tiene el creyente delante de Dios. Sin embargo, la Palabra de Dios nos enseña sobre vivir en contentamiento, es decir, contentos con lo que Dios nos da. El sabe lo que necesitamos y lo que tenemos es lo que es la voluntad del Señor (1 Timoteo 6: 6-8, Mateo 6: 31 – 34). Cuando Giezi, el criado de Eliseo, se dejo llevar por su codicia, perdió su ministerio como discípulo del gran profeta y termino con una lepra que lo acompañó hasta su muerte a el y a su descendencia (2 Reyes 5: 20-27).

Obedecer las claras señales de advertencia en la Palabra de Dios nos librará del pecado y sus terribles consecuencias

El sexo

Amnon no pudo controlar sus impulsos sexuales con su hermana Tamar y termino forzándola sexualmente, trayendo ruina sobre su propia vida, la de su hermana y la de toda su familia (2 Samuel 13: 1 – 15). Sansón acabó despreciando su llamado como nazareo, teniendo en poco ese privilegio que Dios le había dado por buscar que satisfacer sus deseos sexuales con mujeres que no eran de su propio pueblo y de maneras que no eran permitidas por el Señor. Su incontinencia lo llevo a que fuese engañado, perdiese su fuerza, fuese burla de sus enemigos, perdiese la visión, mancillase el nombre de Dios y por ultimo, aunque se vengó de sus enemigos por la misericordia de Dios, perdió la vida de un modo muy triste (Jueces 16)

El orgullo

Dice por allí un viejo proverbio que si quieres conocer realmente a un hombre le debes dar dinero y poder; entonces conocerás realmente quien es. La Escritura nos dice que antes de la caída y el quebranto esta la soberbia (Proverbios 16: 18). El orgullo llevo a una muerte horrible a Herodes (Hechos 12: 20 – 23) , así como llevo a la ruina al rey Uzias (2 Crónicas 26: 16 – 21). Y es que el orgullo nos ciega a pensar que solo nosotros tenemos la razón, solo nosotros sabemos hacer las cosas bien, solo nosotros somos usados por Dios. Este es de origen satánico y muy peligroso para todo creyente y para el cuerpo de Cristo en general.

El activismo

Estar tan ocupados en la obra de Dios que perdemos de vista la comunión con el Señor, nuestra vida en familia, nuestra comunión con los hermanos, el descanso que nuestra mente y cuerpo necesitan es un problema muy común en las iglesias en la actualidad. Lideres cansados, agotados, frustrados y con ganas de renunciar son un común denominador en estos tiempos agitados. Elías estuvo tan ocupado derrotando a los profetas de Baal que se descuido y luego una sola mujer lo hizo huir, abatido y deprimido al desierto (1 Reyes 19: 1-8). Marta estaba tan ocupada en los quehaceres que no estaba prestando atención al Maestro cuando enseñaba, al final fue amablemente reprendida por su activismo (Lucas 10: 38-42).

La impetuosidad

Tomar decisiones a la ligera, sin sopesar las consecuencias de las mismas es un defecto muy peligroso para el ministerio y la vida en general. Pedro era muy ligero para hacer votos y promesas (Mateo 26: 30-34); sin embargo, a la hora de la crisis, no pudo mantener su promesa porque no había pensado con claridad y sabiduría al momento de hacerla. Jonatán estuvo a punto de morir a causa de la impetuosidad de su padre Saúl al hacer un voto (1 Samuel 14: 38 – 45). Rubén perdió su primogenitura al actuar impetuosamente y ofender el nombre de su padre Jacob, acostándose con una de sus concubinas (Génesis 49: 3-4). Esaú, perdió su primogenitura y fue declarado por la Biblia como profano al actuar impetuosamente y aceptar satisfacer su necesidad momentánea sin pensar en las consecuencias de sus actos (Hebreos 12: 16).

 

Hay muchos peligros en el camino hermanos; pero Dios es bueno y nos da en su Palabra advertencia que haremos bien en hacer caso para no extraviarnos en el camino de la fe y dañar el testimonio del evangelio así como anular la efectividad de nuestro servicio.

 

Aquí les dejo el conocido video “El progreso del peregrino” de Juan Bunyan que ilustra perfectamente lo que he tratado de decir en este post. Bendiciones!

Amen!