"Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Con mi voz clamé a Jehová, y él me respondió desde su monte santo.
Selah
Yo me acosté y dormí, y desperté, porque Jehová me sustentaba.
No temeré a diez millares de gente, que pusieren sitio contra mí
"
(Salmos 3: 2-6)

Puedo confiar en el Señor, no me va a fallar. Si el sol llegare a oscurecer y no brilles mas; yo igual confío en el Señor, no me va a fallar.
Este hermoso himno ilustra la verdad maravillosa que nos habla David en el Salmo 3: podemos enfrentar oposición, lucha, guerra, conflicto, circunstancias adversas, tener enemigos a nuestro alrededor; tanto a nivel físico como enfrentar la lucha contra el enemigo de nuestra alma; sin embargo, Jehová, el Dios del pacto es escudo que nos protege alrededor.

En tiempos de dificultad puedo acudir al Señor

No puedo gloriarme en mis fuerzas, que son pocas, o en mis recursos que son escasos. No tengo nadie a quien acudir; pero puedo gloriarme en el Señor, El es mi fortaleza y quien me restaura; quien en momentos de dificultad, cuando las cosas no salen como espero, es quien levanta mi cabeza y me devuelve la perspectiva de la vida, de mi llamado, de lo que Dios quiere hacer. En los problemas suelo enfocarme en mi mismo y en mi sufrimiento: Dios levanta mi cabeza para que vea la situación como El la ve.

Puedo, y debo hacerlo, clamar a mi Dios, y El me responde desde su monte santo, apartado y sublime. El no es un hombre, no esta limitado a los problemas de la humanidad: mi Señor trasciende el espacio, el tiempo, el cansancio. Su sabiduría no tiene limites. El esta mas allá de lo imaginable; sin embargo, cercano a los que lo invocan de verdad. Dios responde las oraciones, El oye el clamor de sus hijos. Su comunión intima es con quienes le temen y les enseña el camino que deben seguir (Salmos 25: 12, 14).

Esto me debe llevar a meditar, a guardar silencio y pensar. ¿Donde esta puesta mi confianza? ¿En quien espero para que se realicen los anhelos de mi corazón? ¿Mi corazón esta temeroso o confiado en el Señor mi Dios? Debo parar un momento, respirar profundamente y recordar que mi socorro viene del Señor, que hizo los cielos y la tierra (Salmos 121: 1-2). Si creo el Universo tan magnifico y glorioso, ¿como no podrá ayudarme en mi tribulación? ¿Como no podrá santificarme? ¿Como no podrá apaciguar mi corazón? Ciertamente, puedo echar mi ansiedad sobre El, porque el Señor tiene cuidado de mi. Puedo decir confiadamente, el Señor es mi pastor, nada me faltará. El guiara mis pasos, El cumplirá los anhelos de mi corazón, El guardara mi camino. Amen.

Puedes descansar en el Señor confiadamente

La confianza no será real hasta que la aplique en mi vida. El salmista pudo dormir, descansar y despertar en la plena consciencia de que el Señor lo sustentaba. Mi sustento no viene de mi trabajo, de mis contactos, de la persona que amo, de mi familia. Mi sustento viene del Señor, vivo por El y para El. Aun amanezco un día mas de vida solo porque El así lo quiere y mi destino, mi vida y mis tiempos están en sus sabias y poderosas manos. Hay una confianza interna, inquebrantable en aquel que ha aprendido a depender de Dios para toda situación de la vida.

Asimismo, hay una confianza externa: puedo tener paz aun cuando enemigos vengan contra mi a poner sitio. Un sitio militar procuraba vencer al enemigo por cansancio, por falta de agua y bebida al tenerlo cercado durante meses o incluso años. Sin embargo, un hijo de Dios no debe tener temor de ningún tipo: es hijo de Dios, su Padre traerá todas las cosas que viva para su bien, al conformarlo a la imagen del Señor Jesucristo, aunque eso implique pasar momentáneamente tribulaciones. Aunque por momentos la pasemos difícil, no debemos temer, Dios esta en control, El es bueno, El nos guía, nos ayuda y no permitirá que seamos quebrantados mas allá de lo que podemos soportar.

Dios no nos abandona nunca: por eso peleo por lo que Dios me ha dado, por su llamado a mi vida, por servirle, por mantenerme apasionado por El, por las personas que amo. El es fiel, podemos descansar en El.

 

No tengas temor de nada en tu vida! Confía en el Señor, no te va a fallar!

Amen!